comunicación asertiva

Comunicación asertiva, ¿la solución para todo?

Mucho se habla de la comunicación asertiva. Es más, si haces una búsqueda en Google te sale lo que ves en la imagen que hemos utilizado para ilustrar esta entrada. Para empezar, voy a escribir la definición de asertividad: afirmar la posición de uno sin transgredir agresivamente los derechos del otro y sin permitir de forma sumisa que el otro ignore o niegue los derechos o la posición legítima de uno. Esto dice la Wikipedia. Pero si vamos más allá hay tantas definiciones como personas que han escrito sobre ello.

Para mí es la capacidad de poder expresar tus ideas o sentimientos a terceras personas sin que tengas la necesidad de atacar o callarte ante ellas. Digamos que es una forma muy guay de transmitir tus sentimientos pero que, para ser sinceros, pocas veces funciona como tenemos en mente. ¿Cuántas veces has tratado de ser asertivo y la otra persona erre que erre, en sus trece? Y tú aguantando las ganas de soltar un sopapo a ver si así se entera de una vez.

Porque muchas personas se piensan que si se comunican asertivamente la otra persona tiene que, sí o sí, entender, acatar o respetar y, lamentablemente no es así.

Porque seamos sinceros, tratamos de ser asertivos, pero muchas veces las otras personas no aceptan esa asertividad. No respetan tus ideas, sentimientos ni opiniones. Les da igual que les digas que no vas ha asumir más trabajo porque estás a tope o que no vas a consentir que te hablen de determinada manera porque sencillamente, van a seguir haciéndolo. Y ahí ¿qué haces?

En este acaso la asertividad aquí no funciona y la gente se frustra por ello. A la comunicación asertiva se le ha dado la capacidad de ser poco más que la varita mágica que todo lo soluciona. Todo conflicto personal o laboral se soluciona si aplicas la comunicación asertiva. Bueno, a ver… no. En mentor{y}teller desmitificamos la asertividad como llave maestra para las relaciones humanas y ahora te contamos por qué.

Autoestima y asertividad

Para empezar, la asertividad está directamente relacionada con tu nivel de autoestima. Si este es malo, ya sea por defecto o por exceso, no serás capaz de comunicarte asertivamente por mucho que lo intentes. Tendrás que trabajar primero esa autoestima, tu autoconcepto y autopercepción para que seas capaz de empezar a mostrarte asertivo y utilizar la comunicación asertiva para ello.

Segundo, la comunicación asertiva no es un estilo de comunicación. Sí, ya sé que aquí se me echarán muchos guruses y estudiosos encima, pero me da igual. La comunicación asertiva es un comportamiento: tú decides compórtate asertivamente ante una situación determinada. El estilo comunicativo lo has desarrollado según tú te relacionas con el mundo que te rodea desde edades bien tempranas y tiene que ver con tu temperamento y tu carácter.

Cuando alguien me dice que quiere mejorar su comunicación asertiva o ser más asertivo siempre le recuerdo que, entre los derechos más que conocidos de la asertividad se encuentra uno que la gente no suele usar y es “tienes derecho a no comportarte asertivamente”. Es del todo paradójico, mas cierto. Dependiendo de la situación, si has tratado de comunicar tus ideas, sentimientos y has sido respetuoso con la otra persona y aún así, te grita, menosprecia o ignora, tienes todo el derecho a no comportarte asertivamente en esa situación determinada.

Si nos queremos y respetamos y somos capaces de desarrollar habilidades sociales- soft skills-tendremos la capacidad de estar seguros de nuestra valía y, si es necesario, hacerla valer ante aquellos que no responden a nuestro comportamiento y comunicación asertiva.

Antes de esperar respeto de los demás se debe tener respeto por uno mismo.

Cuando una persona quiere comunicarse asertivamente se siente libre y segura a la hora de expresar sus ideas y lo hace sin menospreciar a los demás. Para ello pone en práctica la escucha activa e interés en transmitir sus ideas claramente manteniendo el feedback adecuado.

Derechos asertivos

Existen varias técnicas para comunicarse asertivamente, sin embargo, para empezar, hay que conocer cuáles son los derechos de la conducta asertiva:

  • Derecho a ser tratado con respeto y dignidad
  • Derecho a equivocarse y hacerse responsable de los propios errores
  • Derecho a tener sus propios valores y opiniones
  • Derecho a tener sus propias necesidades y que sean tan importantes como las de los demás
  • Derecho a ser el único juez de uno mismo
  • Derecho a cambiar de idea o línea de acción
  • Derecho a protestar cuando se es tratado de manera injusta
  • Derecho a cambiar lo que no nos satisface
  • Derecho a detenerse y pensar antes de actuar
  • Derecho a pedir lo que se quiere
  • Derecho a ser independiente
  • Derecho a decidir qué hacer con el propio cuerpo, tiempo y propiedades
  • Derecho a hacer menos de lo humanamente que se es capaz de hacer
  • Derecho a ignorar los consejos y opiniones de los demás
  • Derecho a rechazar peticiones sin sentirse culpable
  • Derecho a esta solo
  • Derecho a no justificarse ante los demás
  • Derecho a decidir si quiere o no responsabilizarse de los problemas de otros
  • Derecho a no anticiparse a las necesidades de otros
  • Derecho a no depender de la voluntad de los demás
  • Derecho a elegir entre responder y no hacerlo
  • Derecho a hacer cualquier otra cosa mientras no se violen los derechos de otra persona
  • Derecho a sentir y expresar dolor físico y emocional
  • Derecho a escoger no comportarse de manera asertiva

Dicho esto, este tipo de comunicación es muy efectiva, aunque necesita de tiempo para que cale en la persona con la que estás ejerciendo tu derecho. La asertividad se trabaja desde diferentes aspectos, pero principalmente, partiendo de una buena comunicación intrapersonal.

Entradas Relacionadas

conexión social

© 2021, mentoryteller.com. All rights reserved.